Hace un tiempo casi finalizando mi día laboral y mientras organizaba unos papeles en mi escritorio vi que se aproximaba uno de mis compañeros y en forma desafiante me dijo: sabés, me alegra haber terminado éste día de trabajo porque no tendré que escuchar tus tonterías y dejaré de ver tu cara aburridora.
El estaba erguido, con un semblante arrogante, en espera de mi reacción. Lo miré por un instante y en forma muy tranquila le pregunté: ¿Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
Este quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. -Contestó en tono despectivo.
-Bueno, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a que te refieres. -Me dijo algo confundido.
-Muy sencillo, tu me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad.
-Tu rabia pasara, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tu llevas en tu corazón pero de mi depende lo que yo cargo en el mío.
Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
sábado, 8 de marzo de 2008
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En Barracas se sigue trabajando para la seguridad del barrio
La Garita que se encuentra entre las calles Luzuriaga e Iriarte cumple una función importante para el barrio. Sin dejar de recordar que no contando la comisaria 30º con los efecivos suficientes para cubrir todas las zonas, (ya que Barracas tiene aprox. 265 manzanas),los jefes de la misma hacen lo posible para que la seguridad no falte.

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